7. «Decir no, por amor», de Jesper Juul, resumen del libro

Después de enchufarme una tonelada de información sobre crianza respetuosa, teoría del apego y demás teorías que ponen la «presencia» como valor principal en la crianza tenía la cabeza a punto de implosionar y había entendido claramente los beneficios del asunto.

Alguien que sabe mucho de educación, sabiendo que me estaba metiendo en vena a Laura Gutman, (si me animo hago resumen de algún libro) me recomendó un libro para rebajar la carga. Un libro para elevar el «no» a los hijos a la categoría de arte. Aunque más que un no es un sí, un sí a uno mismo.

El libro es «Decir no, por amor», (The art of saying no, in inglés) de Jesper Juul y estas son algunas de las ideas extraídas y comentadas en el episodio:

  • Cómo decir no a los niños.
  • Los beneficios de decir no.
  • Por qué ayuda a criar niños seguros de sí mismos
  • El no personal vs el no impersonal
  • Diferencia entre necesidad y deseo.

6. ¿Cuánto cuesta ser padre de gemelos? (gastos durante el embarazo)

Cuánto nos hemos gastado (y en qué) durante el embarazo de los gemelos. Además, mis cuentas de friki para saber cuántos pañales gastamos o cuánto gastamos en ropa, comida…

Desde 2014 anoto cada euro que gasto y cada euro que ingreso. Al principio lo hacía en un Excel pero desde el último año utilizo una herramienta llamada Coda.

En este episodio cuento todos los gastos exactos que hemos tenido desde el Predictor hasta el parking de la última consulta.

5 – Tipos de embarazo gemelar y el primer “susto” paternal

Cuando hicimos la primera ecografía, ya con el embarazo medio avanzado, y la ginecóloga, al segundo y medio de empezar, dijo: «Uy, si hay dos», tengo que confesar que me dio una risa nerviosa un tanto extraña.

En ningún momento me había planteado siquiera la posibilidad de embarazo múltiple.

Las ginecólogas enseguida empezaron a comentar, que si era «mono» o «bi», que si una placenta, que si dos… Y nosotros allí mirando para el ecógrafo sin tener ni idea de su jerga.

Ahora, muchos meses y mucha info tragada después, he aprendido lo básico sobre tipos de embarazo gemelar, al menos lo necesario para comprender qué lleva Carmen en la barriga.

  • Cuántas placentas
  • Cuántas bolsas amnióticas
  • En qué momento se produce «la separación»

4. El plan de parto (gemelar), qué hemos puesto, qué no hemos puesto y qué no nos hemos atrevido a poner

Hoy hemos ido a clase preparto en el centro de salud y he aprendido más que en muchos años de colegio.

El tema principal de la clase ha sido el plan de parto.

El plan de parto es un documento que se entrega al hospital con las preferencias, necesidades y deseos de la mujer sobre el parto y el nacimiento.

Es un documento de unas 25 hojas que puedes imprimir, rellenar y meter en el registro del hospital, (en todas las zonas donde podrían ir los bebés: obstetricia, pediatría y neonatos). No es obligatorio pero sí recomendable.

Con los consejos de las dos matronas que nos han atendido, lo que nos hemos informado, esto es lo que hemos puesto. Después del parto grabaremos contando cómo terminó siendo y si se pareció a lo que pensamos que sería.

El parto debe ser de estas cosas que por mucho que prepares y planees, hasta que no estás allí..

Esto son algunas de las preferencias que hemos marcado, según la fase del parto

Fase de dilatación

La matrona ha insistido en que todo es negociable y que la madre debe ser protagonista activa en el parto, nada de ir allí a dejarse hacer.

Monitorización con facilidad de movimiento.
Tactos vaginales: los mínimos exigidos
Pelota y el winner flow (aunque Carmen pasa del winner flow)

Parto activo/expulsivo (hasta que nacen)

Posición para parir: no hay definida, lo que te pida el cuerpo, pero evitar litotomía siempre que sea posible. (si hay epidural se complica todo)

Episiotomía: en caso de que sea necesaria tiene que incluirse los motivos en el historial clínico

Alumbramiento

No queremos que separen a los bebés entre ellos ni de su madre: Las primeras horas se arma la vinculación emocional. Teoría del apego de John Bowlby. Consecuencias en el largo plazo

– Establecer la lactancia: establecerla aprovechando el instinto de succión según nazcan
– ¿Oxitocina para el alumbramiento?
– No lavar a los niños: vérnix caseosa (protege de temperatura)
– No medir a los niños
– No aspirar secreciones

La prueba del talón, la vitamina K, con los niños sobre su madre

Lactancia

No interferir en la lactancia materna. Vasito o jeringuilla. A mí sobrino le enchufaron un biberonazo porque lloraba la primera noche.

Muchas cosas que no sabemos y no podemos opinar

Rotura de la bolsa
Corte tardío del cordón
No tenemos ni idea, hay que confiar.

Y algunas preguntas

¿Qué supondrá que sea parto gemelar? ¿parto instrumentado?
¿Qué pasa sin son prematuros? ¿Se van a quedar solos? ¿separados?

En unas semanas veremos cómo ha sido.

3. Y los niños se van a llamar….

Hace un par de semanas estuvimos en el hospital unos días por contracciones. Una enfermera, una de los muchos empleados que nos trataron genial, nos dijo que le parecía fatal cuando veía la ficha de un recién nacido y ponía R.N. (Recién Nacido) porque no tenía nombre.

Ahí nos dimos cuenta que había que ponerles nombre pero ya, «¿9 meses y no habéis tenido tiempo?»

En este episodio vamos a hablar de la elección de nombres para los gemelos, de cuáles eran las opciones, qué hemos tenido en cuenta y al final… qué nombres hemos elegido.

También comentado en el podcast

  • ¿La gente pone los nombres por inercia o es mi sensación?
  • La estrategia de mi primo Gonzalo para poner el nombre que le gustaba

Qué hemos tenido en cuenta para elegir el nombre de los gemelos.

  • La página del INE para saber cuántas personas con un nombre hay en España y en cada provincia.
  • El santoral, ¿y si les ponemos el nombre del día santoral, y el día antes, por ejemplo?
  • Mirar en Linkedin e Instagram a ver si había gente puntera con ese nombre
  • Que el dominio estuviera libre
  • Si alguno es escritor famoso, que quede bien firmando una columna.

A Carmen le gustan nombres modernillos, de los que ponen a sus hijos padres que van al Primavera Sound…

Los míos más clásicos.

Para saber cuáles hemos elegido, dale al play.

2. El embarazo no es de color de rosa (ni sale en Instagram)

Antes de vivir un embarazo, al menos a mí me pasaba, no tienes ni la más mínima idea de qué va eso. Intuyo que las mujeres tampoco.

La maternidad (y el embarazo) tienen a estar un pelín idealizados, cuando la realidad es que es un proceso bastante alejado del postureo instagramer y de las cigüeñas volando plácidamente.

Vivimos desconectados de nosotros mismos, de nuestro entorno, es la época del postureo y el embarazo es un aviso para la mujer de que lo que le viene está muy alejado de lo que le han vendido, es una (bendita) bajada a lo salvaje, a lo primitivo, a la mamífera que es pero que, salvo en ocasiones puntuales, nunca se ha sentido.

Esa desconexión constante en la que vivimos y la masculinización de los valores femeninos no son compatibles con un proceso tan salvaje como el embarazo. Todavía no hemos vivido el parto y el puerperio pero ya puedo apreciar el olor a esencia femenina desde varias semanas antes.

La naturaleza, que es más lista que el hambre, va lanzando a lo largo del embarazo avisos de que la burbuja de desconexión en la que vivimos tiene las horas contadas.

En el caso de Carmen se ha tirado 6 meses vomitando. Vomitando mucho. Entre otras cosas.

Vomitar es una palabra fea, nadie la usa de hashtag, pero la realidad es que Carmen ha vomitado mucho, se ha mareado, le ha dolido la espalda, se le han hinchado los pies, le ha dado conjuntivitis y con esos dos tíos en la barriga duerme fatal…

El nuestro ha sido un embarazo maravillosamente sano, y solo podemos estar agradecidos tanto por lo que bien que ha ido como por ese «entrenamiento» al que ha sometido la naturaleza a Carmen, como diciendo, «Ey, esto no te lo habían contado, eh»

(En este episodio narramos varios de los «problemillas» o como prefiero llamar, entrenamientos, que han ido surgiendo durante el embarazo)

Para el hombre, en menor medida, también es una bajada a la realidad, porque de ver a tu pareja arreglada a verla con un barrigón abrazada a la taza del WC, día sí día también, pues la cosa cambia.

¿Y qué puede hacer el hombre? Pues apoyar y aplaudir la heroicidad de la mujer, que no es mucho, pero es todo lo que puede hacer. Es un reparto tan desigual que me hace plantearme en qué momento y cómo me tocará a mi pagar mi parte.

Por supuesto que hay mujeres con embarazos maravillosos, pero a poco que empiezas a hablar de embarazos con gente que ya han sido padres descubres que de rosa tiene poco. Que el aborto no es un fenómeno tan extraño y que la vida real es muy diferente a lo que la sociedad transmite.

Intuyo que es necesario que sea así.